
Seguro de decesos
¿Qué es un seguro de decesos?
Como hemos comentado, el seguro de decesos cubre los gastos del sepelio derivados del fallecimiento del tomador, coordinando y prestando los servicios funerarios, además de apoyar a la familia en aspectos emocionales y materiales de gestión y trámites.
La póliza de un seguro de decesos cubre el coste de los gastos del sepelio hasta el límite de capital asegurado, así como los costes eventuales que puedan darse y las gestiones correspondientes al traslado del fallecido desde cualquier parte del mundo, hasta el lugar designado para el entierro o la incineración.
El seguro de decesos tiene el objetivo de ayudar a tus familiares en caso de que se produjese tu fallecimiento, ofreciéndoles apoyo para afrontar tu pérdida en un momento tan complicado a nivel sentimental, siendo la compañía aseguradora la que correría con todos los gastos relacionados con el sepelio.
Su contratación es altamente recomendable, especialmente a partir de cierta edad y te vamos a explicar qué es un seguro de decesos y por qué es importante su contratación.
A estas hay que sumarles una serie de coberturas adicionales que se pueden contratar con el seguro de decesos:
✔ Atención psicológica: de gran ayuda para los familiares, es una cobertura cada vez más demandada, con la que la familia puede recibir un servicio de atención psicológica, algo especialmente importante cuando el fallecimiento se ha producido por un hecho traumático como puede ser un accidente o una muerte repentina.
✔ Repatriación del cuerpo: en caso de que la persona fallecida se encuentre en un lugar ajeno al de su domicilio habitual, esta cobertura se encarga de repatriar el cuerpo y a los posibles familiares que pudieran estar acompañándole hasta el lugar de origen para la recepción de sepultura, corriendo con todos los gastos.
Por lo general, aunque puede variar, estas son las coberturas básicas de los seguros de decesos:
✔ Gastos de tanatorio.
✔ Coste del féretro.
✔ Esquelas.
✔ Coche fúnebre.
✔ Entierro o incineración.
✔ Gestiones administrativas: adjudicación de herencias, baja en la seguridad social, inscripción en el registro civil, solicitud de certificado de defunción, solicitud de pensión, fe de vida, partidas de defunción y testamentos.
¿Por qué es importante tener un seguro de decesos?
Ya sabemos en qué consiste, pero, ¿por qué es importante tener un seguro de decesos?
Básicamente, porque ofrece apoyo a los familiares en una situación tan complicada como es la pérdida de un ser querido, tanto a nivel económico, como psicológico, en caso de que se haya contratado esta cobertura.
Más allá del dolor que supone la pérdida de un ser querido, hay que destacar que según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el precio medio de un entierro en España es de 3.500 euros, una elevada cifra que supone un importante desembolso para los familiares que, en muchos casos, no están en disposición de afrontar.
Por tanto, contratar un seguro de decesos evita dejar esta importante carga económica a los familiares en caso de fallecimiento.
Y, lo cierto es que parece que cada vez estamos más concienciados de la necesidad de contratar este seguro, ya que el seguro de decesos es el segundo seguro voluntario más contratado en España y, según los datos de la Memoria Social del Seguro, el 44% de los españoles cuenta con un seguro de decesos en vigor, aumentando hasta el 60% en algunas comunidades autónomas.
¿Cuál es la diferencia entre seguros de decesos y vida?
El fallecimiento de un ser querido es un duro trámite por el que todo el mundo, en algún momento de la vida, tiene que pasar. Pero pese a que sabemos que es algo que va a suceder, intentamos no pensar en ello.
Cuando llega el momento son muchas las gestiones que se deben llevar a cabo y, evidentemente, emocionalmente no estamos preparados para poder hacer frente a ellos. De ahí que sea tan conveniente contar con un buen seguro que cubra las necesidades del momento.
Las diferencias entre el seguro de vida y de decesos, pese a que los dos se activan en el momento del fallecimiento, son muchas. Y, por supuesto, pueden ser complementarios el uno del otro para optar a una cobertura mucho mayor.
¿Cuáles son las diferencias entre los seguros de vida y de decesos?
Por tanto, con lo explicado anteriormente, las principales diferencias entre el seguro de vida y de decesos son:
La finalidad de las diferentes pólizas. El seguro de vida se contrata con la finalidad de resultar un apoyo económico para los familiares después del fallecimiento del asegurado, mientras que con el seguro de decesos se garantiza la prestación del servicio para hacer frente a todos los pasos, trámites y gestiones necesarias en el momento del fallecimiento.


Las garantías. Los seguros de vida dejan cubiertas las garantías de fallecimiento, incapacidad permanente absoluta o enfermedad grave. Mientras que con el seguro de decesos la garantía va destinada al sepelio por el fallecimiento del asegurado.
Las cantidades aseguradas. Ambos seguros son, por sí solos, muy recomendables para cualquier persona y, además, se complementan entre ellos garantizando que los familiares y beneficiarios puedan tener un respaldo mayor ante un momento tan delicado. Las cantidades aseguradas de cada uno de los dos seguros son muy diferentes.
Un buen seguro de decesos. ¿Que seguro es mejor?
El mejor seguro de decesos es difícil de definir, pero si podemos saber o valorar cómo es un buen seguro de decesos.
Para empezar debemos de poner en valor la suma asegurada, cada localidad o código postal tiene una suma diferente.
A esto es importante añadir los servicios médicos que incluye el seguro, que aunque no se trate de un seguro de salud beneficiosos descuenta en médicos privados.
El factor precio junto a las garantías del seguro de decesos son una característica a considerar.
¿Es conveniente contratar un seguro de decesos?
La respuesta a esta pregunta es sí. Los servicios de sepelio fuera del seguro pueden ser hasta un 100% superiores a los capitales pactados
por las compañías.
A partir de una determinada edad el desembolso será único y dependiendo de haber presentado alguna enfermedad puede oponerse la compañía al aseguramiento.
Es importante estar cubierto en este ámbito, pues nunca se saber cuando se puede presentarel acontecimiento y de tal modo se evita cargar a un familiar con los costes derivados de este.